Todos los seres humanos tenemos el privilegio de poder comunicarnos con el mundo entero, expresar nuestros sentimientos, ideas y opiniones a través de diversos lenguajes. Cada uno tenemos nuestra manera de expresar lo que sentimos ya sea por medio de gestos, señas, escritos y oralmente, a medida que crecemos e interactuamos con lo demás vamos enriqueciendo nuestro lenguaje adaptándonos de este modo a nuestro medio.
Uno de los lenguajes a admirar es el lenguaje que manejan las personas sordomudas, quienes desde niños adquieren el mismo nivel cognitivo de un oyente aunque mas lentamente, y son capaces de realizar juegos simbólicos. Ellos manejan códigos que reflejan las características del lenguaje natural de éstos, el lenguaje gestual. Además Tienen una forma diferente de estructurar la realidad, una evolución diferente del juego y del lenguaje.
En el juego su nivel de coordinación y organización (integración) es menos maduro y avanzado que el juego de los niños oyentes de la misma edad. La diferencia del juego del niño sordo se manifiesta en su habilidad para realizar secuencias del juego previamente planificados, Tienen dificultad para sustituir objetos, por ejemplo, el hacer que un plátano sea un avión. En cuanto a la capacidad intelectual de los niños de esta población tiene variedad similar a la que presenta la población oyente. El sistema del lenguaje sordomudo se divide en cinco formas, la primera Bimodal: que es la asociación de dos modalidades signadas y hablado. La Palabra Completada: que consta de 8 signos en tres localizaciones que proporcionan información del fonema, junto con la visión de los labios. Lectura labial: (labio-lectura) consiste en leer en la boca del que habla. Lectura gestual: utilización de signos manuales para expresar ideas o palabras y alfabeto manual: (dactilológico) sustitución de letras escritas por signos hechos por los dedos de los humanos.
Los niños pueden quedarse sordos a diferentes edades; así, los niños cuya pérdida auditiva se produce pasados los tres años tienen ya un lenguaje oral que les permite desarrollar mejor la comunicación, mientras que los niños sordos desde el primer año de vida deben aprender un lenguaje que nunca han oído. Hay algunos niños que han perdido la audición de manera casi completa, mientras otros conservan restos que les ayudan a entender en parte el lenguaje oral y a utilizarlo ellos mismos con mayor corrección. La característica básica más importante del niño sordo tiene que ver con el desarrollo del lenguaje oral. Así, las vocalizaciones tempranas del niño sordo son muy semejantes a las de los niños oyentes hasta los 4-5 meses, pero desaparecen progresivamente a partir de esa fecha. En general, se puede afirmar que la adquisición y desarrollo del lenguaje oral de los niños sordos es lenta, se produce con grandes dificultades y presenta numerosas incorrecciones y confusiones. Lógicamente, estas dificultades dependen del grado de pérdida auditiva.
Los padres es un factor importante en el desarrollo de los niños de esta población, de la actitud que adopten depende el desenvolvimiento de los niños. No es el mismo proceso de un niño sordo que ha sido sobreprotegido por su familia impidiéndole así un adecuado desarrollo; que otro que a crecido en un ambiente donde lo estimulan en su autónomo e independencia. También hay gran diferencia entre los niños que tiene padres sordos u oyentes; debidos a que los padres sordos aceptan más fácil el problema, comprenden mejor al niño y le enseñan el lenguaje de signos y son capaces de obtener una mayor comunicación por lo cual se desarrollan mas rápidamente que los niños sordos que tienen padres oyentes.
Marce, buen tema. Estaré atento a su desarrollo. Florentino
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