miércoles, 8 de septiembre de 2010

EL CONEJO SIMON

Había una vez un hermoso conejo llamado simón que soñaba con llegar a ser una gran liebre para poder correr y así obtener muchas medallas y trofeos, simón entrenaba mucho para poder participar en la maratón y ser recocido como el conejo más veloz del mundo.

Un día entrenando se hizo amigo de unos micos ladrones que disfrutaban haciendo travesuras, los cuales no eran muy buena compañía; estos nuevos amigos aconsejaban al conejo que entre ellos podían robar el dictamen de los jueces y de esta manera lograr ganar la carrera, simón que era muy ingenio y no sabia diferenciar entre el bien y el mal acepto la propuesta de los micos sin ningún problema. Pasaron semanas y semanas planeando el robo, ingeniándose cada detalle y la manera de como lo podían hacer cautelosamente para obtener un éxito en su operativo. Por fin llego el día de la carrera, los micos y simón actuaban normalmente como si no pasara nada; simón hizo todo lo que pudo sobre la pista, pero no logro obtener el resultado que él deseaba. Todo iba de maravilla, el operativo iba tal como lo habían planeado, robaron el dictamen y en el momento en que los micos y simón iban a modificarlo, llegó el elefante policía y los detuvo con su larga trompa, cogiéndolos a cada uno de la cola colocándolos hacia abajo, preguntándole que era lo que sucedía, y como ninguno supo dar razón de lo que ocurría, inmediatamente decidió llevarlos al terrorífico hueco para castigarlos. En el camino uno de los cinco micos que era muy listo se movía de un lado a otro buscando la forma de soltarse. De repente de tanto moverse se calló y salió corriendo, y sin dejar rastro alguno se introdujo en la selva. El señor elefante policía enfadado acelero el paso para dejar a los otros micos y el conejo en la celda asegurándose de ningún otro escaparía; e irse en búsqueda de Micifu quien era el líder de la banda, y uno de los más peligrosos ladrones del pueblo. Pero lo que el pobre policía no se imaginaba era que iba a dar con el paradero de unas hermosas gatas vagabundas que por cierto eran muy amigas de Micifu; quienes lo sedujeron y lo entretuvieron, mientras que Micifu hacia de las suyas sacando el resto de la pandilla de la cárcel. Estas gatas malévolas embriagaron al policía elefante dejándolo totalmente inconsciente. Después de unas cuantas horas el elefante se despertó, no recordaba lo que le había sucedido y se encontraba totalmente perdido.

Mientras los micos delincuentes intentaban huir, simón reflexiono acerca de las acciones que había realizado, y se dio cuenta que no había hecho lo correcto, se sintió muy mal con sigo mismo y sentía que de alguna manera tenía que remendarlo; entonces decidió colaborar con la justicia dándole una verdadera lección de vida a sus amigos, quienes no esperaban que el propio Simón quien se veía tan sumiso se encargaría de entrégalos a la ley haciéndolos pagar por su errores, a demás de llevarlos ante el cura del pueblo Lalo, quien era un pingüino gigante de muy mal carácter que hacia llorar a todo aquel que escuchaba sus misas arrepintiéndose de sus culpas . El gran conejo simón que finalmente se convirtió en una gran liebre, aprendió que en el mundo existen el mal y el bien y fue felizmente premiado por su valentía, nombrándolo el alcalde del pueblo siendo reconocido y admirado por la comunidad como uno de los mejores ejemplos a seguir…. Colorín colorado este cuento se ha acabado







                                                                          FIN........
                                                             

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